
Salen a la superficie.
Rachel debe otra vez procesar
que demonios sucede. Debe admitir que antes no estaba consciente de que no estaba
en su pueblo, ahora que parece parte de un libro infantil o incluso un mundo de
videojuego. Puede admitir que en efecto no sabe dónde demonios esta o lo que
está pasando.
El hombrecillo camina con prisa
hacia adelante. Sin duda debe llevarle a un lugar de suma importancia y en un
horario establecido. Rachel no puede más que imaginar a donde. Este se niega a
explicarle algo, es más, ahora esta tan concentrado que no pone importancia a
si Rachel le sigue de manera constante.
