
Echo prepara lo la
puerta al verdadero potencial de Rachel. Clover está impresionado que pudiera
hacer líneas bien marcadas en césped y tierra con una tiza, especula que tal
vez es tiza mágica o simple conveniencia artística. Rachel espera pacientemente
que todo no resulte ser un ritual satánico, que no planteaba meterse con
fuerzas sobrenaturales demoniacas en su vida.
